Entre esa marea de recuerdos, nuestra mente se va deteriorando, el paso del tiempo es presa de nosotros, pero no sabemos donde terminaran nuestros pies. Caminamos por otro mundo en el que los recuerdos son tan simples, algunos nos trasmiten emociones tan dolorosas y otros nos hacen ver lo bello de la vida, pero nunca nos paramos a mirarlos, hasta que de repente, después de ese ácido café que llega hasta tu estómago, los recuerdos se vuelven los cazadores de tu mente.
Como un vagabundo buscando su cartón terminas en el agujero de la madriguera donde el dolor es una espina más de tantas. El grito desgarrador inunda tu mente, pidiendo salir de ahí, pero las puertas ya se han cerrado, no hay retorno, estas ahí por algo. ¿Qué buscas? no lo sabes, solo sabes que estas ahí encerrado, mientras te están buscando para cazarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario